LA FORMULA PARA ALCANZAR LA RIQUEZA
Al igual que el algebra o la aritmetica son ciencias exactas, tambien existen ciertas reglas para el proceso de adquirir riqueza, y una vez que esas reglas se aprenden y se siguen, la persona se hara rica con una precision matematica. Wallace D. Wattles
Napoleon Hill afirmaba que: Las fortunas gravitan hacia las personas cuyas mentes han sido preparadas para atraerlas con la misma seguridad con que el agua gravita hacia el oceano. La pobreza es atraida hacia la persona cuya mente es favorable a ella, mientras que el dinero es atraido hacia la que se ha preparado deliberadamente para atraerlo.
Es indudable que el dinero y la riqueza vienen como resultado de hacer las cosas de cierta manera, y quienes asi las hacen, triunfan, mientras que aquellos que no actuan de dicha manera -no importa que tanto trabajen o que tan capaces sean- permanecen pobres.
La ley de la causa y el efecto estipula que la riqueza es el efecto o resultado de ciertas causas. Por lo tanto, cualquier persona que aprenda a producir estas causas en su vida, triunfara. No depende del talento, ya que mucha gente con gran talento se mantiene pobre, mientras que otros que, aparentemente son menos talentosos, se hacen ricos. Tampoco es necesariamente el resultado de ahorrar, o ser frugal, ya que mucha gente frugal es pobre, mientras que otros que podrian ser catalogados de gastadores, con frecuencia se hacen ricos. Tanto intelectuales como gente con muy poca preparacion o estudio se vuelven ricos. Gente muy fuerte fisicamente logra el exito financiero, al igual que personas debiles y enfermizas. Tambien hemos visto que no es una cuestion de ubicacion geografica.
Por supuesto, se requiere estar dispuesto a aprender ciertas habilidades y desarrollar ciertos habitos con disciplina y constancia. Pero por lo que respecta a las habilidades naturales, cualquiera que entienda estas lineas puede hacerse rico. Si alguien mas en tu pais alcanza la libertad economica, tu tambien puedes alcanzarla. No es cuestion de escoger un negocio o profesion en particular. La gente se puede enriquecer en cualquier actividad, mientras que el vecino de al lado se queda pobre.
Es indudable que te ira mejor en un negocio que te guste y con el cual sientas cierta afinidad. Si has tomado el tiempo para desarrollar ciertos talentos, te ira mucho mejor en un negocio que requiera de dichos talentos. Sin embargo, no olvides que todos tenemos la capacidad de desarrollar cualquier talento que nuestro negocio requiera. Lo unico que necesitamos es un motivo para hacerlo y la disciplina para adquirirlo y desarrollarlo.
Si estas desarrollando un negocio, y sabes de alguien mas que ha logrado amasar una gran fortuna en el mismo negocio, mientras que tu no logras salir de la pobreza, es simplemente porque no estas haciendo las cosas de la misma manera, o con el mismo nivel de compromiso que la otra persona. Muchas veces creemos que la falta de exito en nuestro negocio es el resultado de no contar con el capital suficiente. Y si bien es cierto que mientras mas capital tengamos mas facil y rapido sera el crecimiento de nuestro negocio, tambien es cierto que la inmensa mayoria de los emprendedores que lograron crear grandes fortunas empezaron sin ningun capital.
No importa que tan pobre seas, si empiezas a hacer las cosas que sabes que tienes que hacer, de la manera apropiada, empezaras a adquirir riqueza y a tener capital. Obtener capital es parte del proceso de hacerse rico y del resultado que invariablemente se obtiene al hacer las cosas de la manera correcta.
Puedes ser la persona mas pobre del continente -financieramente hablando- y estar sumido en deudas. Es posible que no tengas amigos, influencias o recursos, pero si empiezas a hacer las cosas de la manera como se explica aqui, empezaras a adquirir fortuna, ya que las mismas causas que trajeron riqueza a otros produciran los mismos efectos para ti.
Si no tienes capital, puedes conseguirlo. Si estas en el negocio o profesión equivocados, puedes cambiar. Si crees que estas en el sitio equivocado, busca la ubicacion correcta.
Pero no creas que debes esperar hasta que realices dicho cambio para empezar a triunfar. Puedes empezar a lograr tu exito en tu ubicacion y negocio actuales, haciendo aquellas cosas que traen como resultado el exito financiero y la creacion de riqueza.
Todo comienza cambiando tus pensamientos.
En ocasiones me preguntan si en verdad es posible hacerse rico cambiando nuestra manera de pensar. No solo es posible, sino que el pensamiento es lo unico que puede producir riquezas y bienes tangibles a partir de lo intangible.
De hecho, todo lo que vemos en el mundo que nos rodea es la expresion visible de una idea que se ha formado en el pensamiento. Todos somos producto de nuestros pensamientos. Si bien es cierto que el pensamiento de la riqueza no genera su formacion instantanea, es indudable que el pensamiento empieza a desencadenar las acciones que la produciran. Por ejemplo, una persona que lea este libro y logre la riqueza financiera como resultado de aplicar los principios aqui expuestos, es una evidencia a favor de lo que afirmo.
La clave, obviamente, esta en actuar. Nada sucedera a menos que hagamos algo. Sin embargo, la manera como una persona hace las cosas es el resultado directo de la forma como piensa acerca de ellas. En la medida en que comencemos a actuar guiados por los pensamientos de lo que deseamos lograr, comenzaremos a notar que aquello en lo que nos enfocamos tiende a expandirse. Es asi como los pensamientos de abundancia terminan por atraer abundancia.
Sin embargo, la tendencia del ser humano es enfocarse en lo que no quiere. Por alguna razon se nos ha metido en la cabeza que si queremos eliminar algo -la pobreza, por ejemplo- debemos enfocarnos en ella; sus origenes, consecuencias, resultados, causas y estragos, al punto que llegamos a convertirnos en expertos en la pobreza; y entre mas la estudiamos y mas nos enfocamos en ella, mas la vemos a nuestro alrededor. Si quieres vivir una vida de riqueza, no estudies ni pienses en la pobreza.
Debemos aferrarnos a la verdad de que no hay pobreza, sino solo abundancia. No podemos desterrar la pobreza enfocandonos en ella, ya que esto solo traera mas pobreza.
Entiendo que hacer esto no es facil. Si estamos enfermos lo mas facil de hacer es pensar en nuestra enfermedad, y no en la salud optima que deseamos. Pensar en la salud en medio de la enfermedad, o pensar en la riqueza en medio de la pobreza, requiere destreza. Sin embargo, quien lo logra y desarrolla una mente disciplinada, conquistara su destino y obtendra lo que desea. Como lo dijera Goethe: Pensar es facil; actuar es un poco mas dificil, pero actuar de acuerdo con nuestros pensamientos mas virtuosos es lo mas dificil de todo.
PD: un tal DR. CAMILO CRUZ supuestamente lo escribio .. Pero lo que importa es si esta opinion/teoria les hace ver nuevas ventanas de pensamientos.
29 de julio de 2011
LA FORMULA PARA ALCANZAR LA RIQUEZA
Etiquetas: reflexion
19 de junio de 2011
Cambiar el foco de la mirada.
Reflexion de lo que recibimos..
Joan Garriga
En una noche cualquiera, una persona, de la que no sabemos si es un hombre o una mujer, tuvo un sueño. Es un sueño que todos tenemos alguna vez. Esta persona soñó que en sus manos recibía unas cuantas monedas de sus padres. No sabemos si eran muchas o pocas, si eran miles, cientos, una docena o aún menos. Tampoco sabemos de qué metal estaban hechas, si eran de oro, plata, bronce, hierro o quizá de barro.
Mientras soñaba que sus padres le entregaban estas monedas, sintió espontáneamente una sensación de calor en su pecho. Quedó invadida por un alborozo sereno y alegre. Estaba contenta, se llenó de ternura y durmió plácidamente el resto de la noche.
Cuando despertó a la mañana siguiente, la sensación de placidez y satisfacción persistía. Entonces, decidió caminar hacia la casa de sus padres. Y, cuando llegó, mirándolos a los ojos, les dijo:
— Esta noche habéis venido en sueños y me habéis dado unas cuantas monedas en mis manos. No recuerdo si eran muchas o pocas. Tampoco sé de qué metal estaban hechas, si eran monedas de un metal precioso o no. Pero no importa, porque me siento plena y contenta. Y vengo a deciros gracias, son suficientes, son las monedas que necesito y las que merezco. Así que las tomo con gusto porque vienen de vosotros. Con ellas seré capaz de recorrer mi propio camino.
Al oír esto, los padres, que como todos los padres se engrandecen a través del reconocimiento de sus hijos, se sintieron aún más grandes y generosos. En su interior sintieron que aún podían seguir dando a su hijo, porque la capacidad de recibir amplifica la grandeza y el deseo de dar. Así, dijeron:
— Ya que eres tan buen hijo puedes quedarte con todas las monedas, puesto que te pertenecen.Puedes gastarlas como quieras y no es necesario que nos las devuelvas. Son tu legado, único y personal. Son para ti.
Entonces este hijo se sintió también grande y pleno. Se percibió completo y rico y pudo dejar en paz la casa de sus padres. A medida que se alejaba, sus pies se apoyaban firmes sobre la tierra y andaba con fuerza. Su cuerpo también estaba bien asentado en la tierra y ante sus ojos se abría un camino claro y un horizonte esperanzador.
Mientras recorría el camino de la vida, encontró distintas personas con las que caminaba lado a lado. Se acompañaban durante un trecho, a veces más largo o más corto, otras veces estaban con él durante toda la vida. Eran sus socios, sus amigos, parejas, vecinos, compañeros, colaboradores e incluso sus adversarios. En general, el camino resultaba sereno, gozoso, en sintonía con su espíritu y su naturaleza personal. Tampoco estaba exento de los pesares naturales que la vida impone. Era el camino de su vida.
De vez en cuando esta persona volvía la vista atrás hacia sus padres y recordaba con gratitud las monedas recibidas. Y cuando observaba el transcurso de su vida, miraba a sus hijos o recordaba todo lo conseguido en el ámbito personal, familiar, profesional, social o espiritual, aparecía la imagen de sus padres y se daba cuenta de que todo aquello había sido posible gracias a lo recibido de ellos y que con su éxito y logros les honraba.
Se decía a sí mismo: «No hay mejor fertilizante que los propios orígenes», y entonces su pecho volvía a llenarse con la misma sensación expansiva que le había embargado la noche que soñó que recibía las monedas.
Sin embargo, en otra noche cualquiera, otra persona tuvo el mismo sueño, ya que tarde o temprano todos llegamos a tener este sueño. Venían sus padres y en sus manos le entregaban unas cuantas monedas. En este caso tampoco sabemos si eran muchas o pocas, si eran miles, unos cientos, una docena o aún menos. No sabemos de qué metal estaban hechas, si de oro, plata, bronce, hierro o quizás de barro…
Al soñar que recibía en sus manos las monedas de sus padres sintió espontáneamente un pellizco de incomodidad. La persona quedó invadida por una agria inquietud, por una sensación de tormento en el pecho y un lacerante malestar. Durmió llena de agitación lo que quedaba de noche mientras se revolvía encrespada entre las sábanas.
Al despertar, aún agitada, sentía un fastidio que parecía enfado y enojo, pero que también tenía algo de queja y resentimiento. Quizá lo que más reinaba en ella era la confusión y su cara era el rostro del sufrimiento y de la disconformidad. Llena de furia y con un ligero tinte de vergüenza, decidió caminar hacia la casa de sus padres.
Al llegar allí, mirándolos de soslayo les dijo:
— Esta noche habéis venido en sueño y me habéis dado unas cuantas monedas. No sé si eran muchas o pocas. Tampoco sé de qué material estaban hechas, si eran de un metal precioso o no. No importa, porque me siento vacía, lastimada y herida. Vengo a decirles que vuestras monedas no son buenas ni suficientes. No son las monedas que necesito ni son las que merezco ni las que me corresponden. Así que no las quiero y no las tomo, aunque procedan de ustedes y me lleguen a través vuestro. Con ellas mi camino sería demasiado pesado o demasiado triste de recorrer y no lograría ir lejos. Andaré sin vuestras monedas.
Y los padres que, como todos los padres, empequeñecen y sufren cuando no tienen el reconocimiento de sus hijos, aún se hicieron más pequeños. Se retiraron, disminuidos y tristes, al interior de la casa. Con desazón y congoja comprendieron que todavía podían dar menos a este hijo porque ante la dificultad para tomar y recibir, la grandeza y el deseo de dar se hacen pequeñas y languidecen.Guardaron silencio, confiando en que, con el paso del tiempo y la sabiduría que trae consigo la vida, quizá se pudieran llegar a enderezar los rumbos fallidos del hijo.
Es extraño lo que ocurrió a continuación. Después de haber pronunciado estas palabras ante los padres en respuesta a su sueño, este hijo se sintió impetuosamente fuerte, más fuerte que nunca. Se trataba de una fuerza extraordinaria. Se había encarnado en él la fuerza feroz, empecinada y hercúlea que surge de la oposición a los hechos y a las personas. No era una fuerza genuina y auténtica como la que resulta del asentimiento a los hechos y que está en consonancia con los avatares de la vida, pero la fuerza era intensa.
Sin ninguna serenidad interior, aquella persona abandonó la casa de los padres diciéndose a sí misma:
— Nunca más.
Impetuosamente fuerte, pero también vacía, huérfana y necesitada, aún queriéndolo y deseándolo, no lograba alcanzar la paz.
A medida que la persona se alejaba de la casa de sus padres sentía que sus pies se elevaban unos centímetros por encima de la tierra y que su cuerpo, un tanto flotante, no podía caerse por su propio peso real. Pero lo más relevante ocurría en sus ojos: los abría de una manera tan particular que parecía que miraba siempre lo mismo, un horizonte fijo y estático.
La persona desarrolló una sensibilidad especial. Así, cuando encontraba a alguien a lo largo de su camino, sobre todo si era del sexo opuesto, esta sensibilidad le hacía contemplarlo con una enorme esperanza, la que, sin darse cuenta le llevaba a preguntarse:
— ¿Será esta persona la que tiene la monedas que merezco, necesito y me corresponden, las monedas que no tomé de mis padres porque no supieron dármelas de la manera justa y conveniente? ¿Será esta la persona que tiene aquello que merezco?
Si la respuesta que se daba a si misma era afirmativa, resultaba fantástico. A esto, algunos lo denominan enamoramiento. En esos momentos sentía que todo era maravilloso. No obstante, cuando el enamoramiento acababa convirtiéndose en una relación y la relación duraba lo suficiente, la persona generalmente descubría que el otro no tenía lo que le faltaba, aquellas monedas que no había tomado de sus padres.
— ¡Qué pena!, se decía y se quejaba amargamente de su mala suerte, culpando al destino de ello.
A esto lo llaman desengaño y esta persona se sentía sometida a un tormento emocional que tomaba la forma de desesperación, desazón, crisis, turbulencia, enfado, frustración…
Por suerte, o no, en este momento podía estar esperando a un hijo y la desazón se volvía más dulce y esperanzadora, más atemperada. Entonces la pregunta volvía a su inconsciente:
— ¿Será este hijo que espero, tan bien amado, quien tiene las monedas que merezco, que necesito y que me corresponden y que no tomé de mis padres porque no supieron dármelas de la manera justa y conveniente? ¿Será este ser el que tiene aquello que merezco?
Cuando se contestaba de nuevo que sí, era maravilloso, formidable y empezaba a sentir un vínculo especial con ese hijo, un vínculo asombroso, muy estrecho, lleno de expectativas y anhelos.
Pero si pasa el tiempo suficiente la mayoría de los hijos desean tener una vida propia y saben que tienen propósitos de vida propios e independientes de sus padres. Entonces, aunque aman a sus padres y desean hacer lo mejor para ellos, la presión de tener vida propia resulta exigente, imperiosa y tan arrolladora como la sexualidad.
Así es como, de nuevo, esta persona comprende un día que tampoco su hijo tiene las monedas que necesita, merece y le corresponden. Sintiéndose más vacía, huérfana y desorientada que nunca entra en crisis y desesperación. Enferma. Ahora tiene entre 40 y 50 años, la fase media de la vida. Ahoraningún argumento la sostiene ya, ninguna razón la calma. Es su “cata-crac” y grita:
— ¡A Y U D A!
¡Hay tanta urgencia en su tono de voz! ¡Su rostro está tan desencajado! Nada la calma, nada puede sostenerla.
Y… ¿qué hace? Va al terapeuta.
El terapeuta la recibe pronto, la mira profunda y pausadamente y le dice:
— Yo no tengo las monedas.
Hay dos clases de terapeutas: los que piensan que tienen las monedas y los que saben que no las tienen.
El terapeuta ha visto en sus ojos que sigue buscando las monedas en el lugar equivocado y que le encantaría equivocarse de nuevo. El terapeuta sabe que las personas quieren cambiar, pero les cuesta dar su brazo a torcer, no tanto por dignidad sino por tozudez y costumbre.
Él piensa: “Amo y respeto mejor a mis pacientes cuando puedo hacerlo con sus padres y con su realidad tal como es. Los ayudo cuando soy amigo de las monedas que les tocan, sean las que sean.”
El terapeuta añade: “Yo no tengo las monedas pero sé dónde están y podemos trabajar juntos para que también tú descubras dónde están, cómo ir hacia ellas y tomarlas.”
Entonces el terapeuta trabaja con la persona y le enseña que durante muchos años ha tenido un problema de visión, un problema óptico, un problema de perspectiva. Ha tenido dificultades para ver claramente. Sólo se trata de eso.
El terapeuta le ayuda a reenfocar y a modular su mirada, a percibir la realidad de otra manera, desde una perspectiva más clara, más centrada y más abierta a los propósitos de la vida. Una manera menos dependiente de los deseos personales del pequeño yo que trata de gobernarnos.
Un día, mientras espera a su paciente, el terapeuta piensa que está listo y que debe decirle, por fin y claramente, dónde están las monedas. Y este mismo día, como por arte de birlibirloque, llega el paciente. Tiene otro color de piel, las facciones de su rostro se han suavizado y comparte su descubrimiento:
— Sé dónde están las monedas. Siguen con mis padres.
Primero solloza, luego llora abiertamente. Después surge el alivio, la paz y la sensación de calor en el pecho. ¡Por fin!
Durante el trabajo terapéutico ha atravesado las purulencias de sus heridas, ha madurado en su proceso emocional y ha reenfocado su visión. Ahora se dirige de nuevo, como lo hizo hace tantos años atrás a la casa de sus padres.
Los mira a los ojos y les dice:
— Vengo a deciros que estos últimos diez, veinte o treinta años de mi vida he tenido un problema de visión, un asunto óptico. No veía claramente y lo siento. Ahora puedo ver y vengo a deciros que aquellas monedas que recibí de vosotros en sueños son las mejores monedas posibles para mi. Son suficientes y son las monedas que me corresponden. Son las monedas que merezco y las adecuadas para que pueda seguir. Vengo a daros las gracias. Las tomo con gusto porque vienen de vosotros y con ellas puedo seguir andando mi propio camino.
Ahora los padres, que como todos los padres se engrandecen a través del reconocimiento de sus hijos, vuelven a florecer y el amor y la generosidad fluyen de nuevo con facilidad. Así el hijo ahora es plenamente hijo, porque puede tomar y recibir.
Los padres le miran sonrientes, con ternura y contestan:
— Ya que eres tan buen hijo puedes quedarte con todas las monedas, puesto que te pertenecen.Puedes gastarlas como quieras y no es necesario que nos las devuelvas. Son tu legado, único, propio y personal, para ti. Puedes tener una vida plena.
Ahora este hijo se siente grande y pleno. Se percibe completo y rico y puede, por fin, dejar la casa de los padres con paz. A medida que se aleja siente sus pies firmes pisando el suelo con fuerza, su cuerpo también está asentado en la tierra y sus ojos miran hacia un camino claro y un horizonte esperanzador.
Resulta extraño: ha perdido esa fuerza impetuosa que se nutría del resentimiento, del victimismo o del exceso de conformidad. Ahora tiene una fuerza simple y tranquila, una fuerza natural.
Recorriendo el camino de su vida encontraba con frecuencia otra personas con las que caminaba lado a lado como acompañantes durante un techo, a veces largo, a veces corto, a veces durante toda la vida. Socios, amigos, parejas, vecinos, compañeros, colaboradores, incluso adversarios. En general se trataba de un camino sereno, gozoso, en sintonía con su espíritu y con su naturaleza personal. Tampoco estaba exento de los pesares naturales que la vida impone. Era el camino de su vida.
Un día se acercó a la persona de la que se enamoró pensando que tenía las monedas y también le dijo:
— “Durante mucho tiempo he tenido un problema de visión y ahora que veo claro te digo: Lo siento, fue demasiado lo que esperé. Fueron demasiadas expectativas y sé que esto fue una carga demasiado grande para ti y ahora lo asumo. Me doy cuenta y te lobero. Así el amor que nos tuvimos puede seguir fluyendo. Gracias. Ahora tengo mis propias monedas.”
Otro día va a sus hijos y les dice:
— Podéis tomar todas las monedas de mi, porque yo soy una persona rica y completa. Ahora que he tomado las mías de mis padres. Entonces los hijos se tranquilizan y se hacen pequeños respecto a él y están libres para seguir su propio camino tomando sus propias monedas.
Al final de su largo camino se sienta y mira aún más allá. Hace un repaso a la vida vivida, a lo amado y a lo sufrido, a lo construido y a lo maltrecho. A todo y a todos logra darles un buen lugar en su alma. Los acoge con dulzura y piensa:
— Todo tiene su momento en el vivir: el momento de llegar, el momento de permanecer y el momento de partir. Una mitad de la vida es para subir la montaña y gritar a los cuatro viento: “Existo”. Y la otra mitad es para el descenso hacia la luminosa nada, donde todo es desprenderse, alegrase y celebrar.
La vida tiene sus asuntos y sus ritmos sin dejar de ser el sueño que soñamos.
Etiquetas: reflexion
1 de abril de 2011
TODO ESTA EN CREER
SI TÚ CREES....
ENTONCES VENDRÁ LA PAZ
Si tú crees que una sonrisa es más fuerte que un arma,
si tú crees que lo que une a los hombres es más fuerte que lo que los separa,
si tú crees en el poder de una mano extendida,
si tú crees que ser diferente es una riqueza y no un peligro...
Entonces, vendrá la paz!!!
Si tú sabes mirar al otro con un poquito de amor,
si tú sabes elegir la esperanza a la sospecha,
si tú estás persuadido que te corresponde tomar la iniciativa antes que al otro,
si todavía la mirada de un niño llega a desarmar tu corazón...
Entonces, vendrá la paz!!!
Si tu puedes alegrarte del gozo de tu vecino,
si la injusticia que golpea a los otros te indigna tanto como la que tú sufres,
si para vos el extranjero es un hermano,
si tú sabes dar gratuitamente un poco de tu tiempo por amor...
Entonces, vendrá la paz!!!
Si tú sabes aceptar que el otro te preste ayuda,
si tú compartes tu pan y sabes dar con él un pedazo de tu corazón,
si tú crees que el perdón consigue más que la venganza,
si tú sabes cantar la felicidad de otro y bailar su alegría...
Entonces, vendrá la paz!!!
Si tú puedes escuchar al desdichado que te hace perder tiempo y entretenerlo con una sonrisa,
si tú sabes aceptar la crítica y hacer que te sea provechosa sin rechazarla ni defenderte,
si tú sabes recibir y aceptar un punto de vista diferente al tuyo...
Entonces, vendrá la paz"!!!
Si para ti, el otro es ante todo un hermano.
Si para ti la cólera es una debilidad, no una manifestación de fuerza.
Si tú prefieres ser herido antes de hacer daño a alguien...
Entonces, vendrá la paz!!!
Si tú alcanzas y te colocas al lado del pobre y del oprimido sin creerte un héroe.
Si tú crees que el amor es la única fuerza de disuasión.
Si tú crees que la paz es posible...
ENTONCES, VENDRÁ LA PAZ!!!
Todo está en creer. Saber que desde el Amor y con fe…todo se logra…y en armonía con el Universo tus sueños se vuelven realidad…
Soñemos y creamos que es posible un mundo de Amor, un mundo de Paz y en él viviremos…
En amor, un abrazo de luz de corazón a corazón.
4 de abril de 2010
No encuentro razones para dejar de Fumar
20 respuestas para dejar de fumar
1. El fumar aumenta el riesgo de cancer de pulmón. El cancer de pulmón
es el cancer que más muertes provoca.
2. Ahorro económico. Saca la cuenta de acuerdo a cuanto fumas diariamente. Si piensas anualmente has pensado que te podrias pagar unas vacaciones si dejaras de fumar?
3. Fumar provoca mal aliento o halitósis.
4. Fumar produce manchas en los dientes y en los dedos. Poco sexy, ¿verdad?
5. Problemas en la garganta producidos por el tabaco.
6. Fatiga, falta de energía y cansancio.
7. Problemas respiratorios.
8. Efectos del tabaco en la piel: Arrugas, perdida de elasticidad y
brillo en la piel.
9. Problemas cardiacos, incluido infarto.
10. Si dejas de fumar podrás ahorrate problemas en las encias y en los dientes.
11. Fumar hace que tu ropa, tu pelo, tu casa, ¡tu mismo! tengas mal olor.
12. El tabaco puede quemarte la ropa, los muebles o provocar un incendio.
13. Si fumas las paredes de tu casa perderán pronto su color para
tener un feo color amarillo.
14. Piensa en tus seres queridos. Si tu fumas los conviertes en
fumadores pasivos de tu tabaco.
15. Fumar provoca problemas vasculares, daña tu sistema circulatorio.
16. Fumar puede provocar impotencia.
17. El tabaco te tiene como a un esclavo, eres capaz de salir de casa
sólo a comprar tabaco, levantarte de la mesa para salir a fumar, etc..
18. El tabaco puede ser causa de esterilidad.
19. A la gente que no fuma no le gustan los besos de los fumadores.
¡No hay nada sexy en el tabaco!. Y no es lindo sentirse rechazado.
20. Si dejas de fumar te sentiras capaz de muchas cosas la
satisfacción de haber logrado, de ser capaz de controlar tu vida y de
conseguir lo que propones es un motivo de peso para dejar de fumar.
7 de diciembre de 2009
Que actitud le pongo a mi dia?
Que actitud le pongo a mi dia?
Olvida el pasado. a partir de ahora pone actitud mental positiva a todo... Recorda que "El éxito atrae éxito, y el fracaso atrae fracaso". El exito no tiene por que ser dinero solamente, puede ser tambien una buena relacion de pareja, una buena relacion de familia, un buen empleo, una buena carrera universitaria, una buena relacion CON VOS mismo.
Todo objetivo, meta , camino elegido sumado a una actitud mental positiva te va a llevar a alcanzar el logro.
Fabricio I. Briasco Ferre
Etiquetas: reflexion
2 de noviembre de 2009
Cual es mi pasion?
Reflexión sobre cual es mi pasion? si vos el que este enfrente de la maquina.
Cuál es tu pasión?
Es la tuya o de otra persona?
No sabes?
Podrías tomate un café con vos mismo reflexionando viendo cuales son tus valores y creencias?
A partir de encontrar cuál es tu pasión reflexiona si estas dirigiendo tu energía en esa dirección?
Si no lo estas haciendo alineate... eso es lo que te va a dar felicidad y exito...
Etiquetas: reflexion
30 de julio de 2009
reflexion del nombre dios..
digo no... para vos... Y si cuando me decis que no existe dios... que no crees en nada pero que en los momentos dificiles confias en la suerte, en la coincidencia, en una estrella, en una estampita, en una piedra, en una persona familiar que murio
y aunque decis que no hablas pero si lo pedis mentalmente. mmm estamos hablando de lo mismo..
La necesidad innata humana de aferrarse a algo cuando algo te supera totalmente...
no digamos la palabra "dios" pero es lo mismo esa energia, ese chi, esa luz, ese cielo, esa estrella, esa piedra, esa suerte, esa persona que no esta mas en la tierra en la que depositas aunque sea un poquito de tu fe tu confianza es algo supremo, algo superior.
sdos, Fabricio Ignacio Briasco Ferre
Etiquetas: reflexion



